Un contraste de pareceres

Un contraste de pareceres

                      estoy calentando los motores

mi otro yo es un frustrado

y no sé como internarlo en un manicomio.

Miro por la ventana llena de rejas

metales muy dentro del cristal

hombres y mujeres al otro lado

y un par de ojos clamando presencias

El frío del alba penetra

por las dos ventanas abiertas

los ojos del sueño sienten

que toda una vida golpea los párpados

Papeleras que cuelgan  de la piedra

sillas de goma sin espalda

¿qué pintor podría estar loco

para lograr plasmar la miseria?

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