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Es en la noche donde

Es en la noche

   donde encuentro el placer sin ti

                Es en la noche.

                Una guirnalda de alcoholes

sombrea la plaza,

una sombra de hombre

borra en vínculo:

no sé vivir

si no se rompe tu yo

y yo me río

No es amor lo que ruge

No es amor lo

que ruge,

abierto el ojo

hacia todo.

No la noche

ojos y ojos.

Siento que hay soles,

bocas, ojos y ojos,

todo explota.

Hay manos izquierdas

uñas

dedos, almas.

Son grises las luces

que rodean tu amor, o

tu grito….

Ábrete a lo

negro

Yo soy la tinta

Yo soy la tinta:

hago que los átomos

                               azules

                                               bailen

y sean el cielo o tus ojos

el agua.

Yo soy la tinta:

hago arder el frío:

y hago voces blancas

como murallas

tintando

A caraperro

A CARAPERRO

Javier Celada Pérez

 

Ya bajaste a cada uno de los infiernos,

y de todos regresaste escaldado.

Te llamé cuando ardías en la calle del azote,

enfilando ya, la senda de los malos.

 

Has dejado huérfanos desordenados,

desoladas amantes y cascotes,

la ropa maloliente y los zapatos,

en viejas y amontonadas bolsas de deporte.

 

Te fuiste por el camino de los malditos,

junto a los reos que jamás se doblegaron,

con los puños apretados y los dientes,

maldiciendo, como un viejo renegado.

 

¡Me cago en mi puta vida y en el agua de la fuente!

¡En la sombra de los pinos y en la sed de las cunetas!

¡Me cago en lo divino y en el sol del horizonte!

¡En el frío de mis huesos y en la noche que se acerca!

 

Te paraste junto al árbol del ahorcado,

como un perro que abandona a su rebaño,

escarbando con las uñas en la tierra

sepultando para siempre su pasado.

 

No hay condena para aquel que no escarmienta,

ni cadena que someta al sentenciado.

No hay tormento para el que anda en las tinieblas,

y su viaje acaba siempre en el calvario.

Finalista IV Certamen Amalio Gran

Y si un niño

Y si un niño

reptando alegre

quiere subir

al sol y a la nube

déjale,

que desde lo alto

verá la siembra,

las manos verá

hundirse en la tierra,

y un brote de jazmín

al nacer

se hará pájaro,

para volar al sol y a la nube,

Dejadles:

que juntos verán el día.