Ella se llamaba Selene

Esta noche no existe la luna

se perdió tras una nube

quizás broten de sus ojos

lágrimas de pena.

Y allí,

escondida del desprecio,

con la mirada nadando en sales

tal vez piense, algo aliviada,

en esta noche,

cuando elevaste la vista

buscando.

                                 CARLOS ZAPATER

                                                            AMALI0 GRAN

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